viernes, 9 de febrero de 2018

EL SABOR Y EL AROMA DE LAS PALABRAS



 Las palabras son mucho más que meras grafías o sonidos que contienen un significado o mensaje. Las palabras suelen ser leídas o escuchadas. Para mí las palabras, además, pueden ser saboreadas, degustadas e incluso respiradas. Las palabras tienen un sabor peculiar y cada una de ellas desprende un aroma singular.

Hay palabras que duermen y otras que despiertan.
Hay palabras que nos calman y otras que nos mueven.
Hay palabras que hieren y otras que acarician y sanan.
Ha palabras que se pronuncian como cuchillos y otras que se derraman sobre el corazón del otro como bendición o alabanza.
Hay incluso palabras mudas, huecas y otras ruidosas y que difícilmente callan.

Hoy te invito a un ejercicio, a una indagación en el universo de tus palabras. Descubre y hazte consciente del aroma de cada palabra que dices, del sabor de esas palabras con las que te refieres a ti mismo/a, a los otros o con las que describes y das forma a tu mundo.

Hay palabras que crecen con el tiempo, que cambian de significado, se transforman, se confunden, enferman e incluso mueren. ¿Qué palabras de las que más usas han ido cambiando  en lo que significan para ti, qué palabras dices y confunden a quien las escucha, qué palabras minan tu energía y cuáles te resucitan? ¿Qué palabras te aproximan al otro y cuáles son muro, barrera o abismo?

Saborear las palabras es sentirlas. Sentir una palabra es captar su energía sutil, su vibración silenciosa, su esencia y el aroma de su significado más profundo.  Es un dejarnos tocar y trastocar por ella.

Decimos las palabras para, en el fondo, reconocernos y hacernos conscientes de nosotros mismos al decirlas. Siempre le estamos hablando a nuestro corazón aunque creamos estar diciendo algo para otro. Las palabras son como un boomerang que siempre vuelve a quien las dice para golpearle y hacerle despertar.

Pronuncia en voz alta las palabras que siguen y añade algunas propias; saboréalas, aspira su fragancia y deja que su espíritu y energía envuelva por unos instantes las estancias de tu alma: corazón, paz, alegría, mañana, despertar, cielo, luz, ternura, silencio……

JOSÉ MARÍA TORO
. Maestro. Escritor. Formador y conferenciante. 



Coautor de: MAESTROS DEL CORAZON. Hacia una Pedagogía de la Interioridad.
Ed. Walters Kluwer.

FACEBOOK. "José María Toro Alé" https://www.facebook.com/josemariatoro
TWITTER: @josemariatoro
Canal Youtube: http://www.youtube.com/jomato1961

4 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Es cierto. Las palabras salen del espíritu y del alma reflejando lo que sentimos bien sea cariño, amor, esperanza etc. Y en negativo las de rabia,dolor, impotencia. etc. El cuidado al expresar sentimientos es importante para las personas ya que de verdad la ley del boomerang se encargará de todo lo dicho o escrito. Es también como las miradas que también dicen mucho. Saludos

    ResponderEliminar
  3. Es cierto. Las palabras salen del espíritu y del alma reflejando lo que sentimos bien sea cariño, amor, esperanza etc. Y en negativo las de rabia,dolor, impotencia. etc. El cuidado al expresar sentimientos es importante para las personas ya que de verdad la ley del boomerang se encargará de todo lo dicho o escrito. Es también como las miradas que también dicen mucho. Saludos

    ResponderEliminar
  4. Es cierto. Las palabras salen del espíritu y del alma reflejando lo que sentimos bien sea cariño, amor, esperanza, y en negativo las de rabia, dolor, impotencua, etc. El cuidado al escribir o hablar es importante para lis del mas como para el quemas dicepirque el boomerang de encargará de lo dicho o escrito.
    Es como las miradas que también habla. Saludos

    ResponderEliminar