lunes, 27 de febrero de 2017

"Las familias no necesitan un manual de instrucciones para educar porque los niños no son aparatos".


Entrevista a José María Toro a propósito de su conferencia "Educar con Co-razón en la familia" realizada en el Colegio Ciudad del Mar.Torrevieja.Alicante.22.2.2017





José Maria Toro es un maestro y educador sevillano recono­cido en el ámbito académico nacional. La carrera profesional de Toro dio un giro cuando, aunque seguía disfrutando de la docen­cia, empezó a sentir que ya había vivido su sueño de maestro y decidió que el mejor servicio que podía hacer por los niños a partir de entonces era atender a sus padres y a sus profesores. Apro­vechó entonces que sus alumnos acababan la Primaria y cuando ellos se fueron, él también dejó la docencia. Desde ese momento, no tiene un grupo permanente de alumnos sino que, como el mis­mo afirma, “ahora tengo el mundo por aula”
Desde pequeño ha disfrutado escribiendo y aunque ha publica­do varios libros desde 1992, él considera que “no soy un escritor que da clase sino un maestro que escribe ".

Y es uno de esos libros, 'Educar con co-razón', el que ha traído a lose María Toro a Torrevieja. Aprovechando su visita al CEIP Ciudad del Mar, donde impartió la conferencia 'Educar con co-razón en familia', hablamos con él acerca de su particular visión sobre un tema tan importante como es la educación de nuestros pequeños.
» VISTA ALEGRE: ¿La docencia es un trabajo vocacional?
En mi caso más aún, es un trabajo de destino. Yo suelo distinguir 4 tipos de maestros: los maestros que lo son por sueldo, los maestros profesionales, los maestros de vocación y los maestros de destino.

» Y los maestros por sueldo y los profesionales, ¿pueden llegar a ser buenos maestros?
El profesional si. El de sueldo está más preocupado por otras cosas, su profesión es solo una forma de ganar un sueldo. Entonces, aun­que puede haber maestros de sueldo que cumplan con su trabajo, si solamente te guía eso, si el magisterio para ti es solamente un trabajo para ganar un sueldo, te falta algo que esta profesión debe tener a diferencia de otras que no lo necesitan. Por ejemplo, en esa gradación que te he explicado, la última, el maestro de destino, los engloba a todos: es un maestro de vocación, es un buen profesional y, como es lógico, cobra un sueldo por su trabajo. Pero al revés, no.

» Leyendo la sinopsis de 'Educar con co-razón' parece un libro solo para docentes, ¿es así?
Es un libro que cuenta una experiencia en la escuela. Pero, en realidad la escuela tiene que ser un espacio para la vida, por lo tanto, hay muchas cosas de las que se cuentan como la postura del maestro o de los niños, el cómo se gestionan las situaciones emocionales, la lentificación de la dinámica y muchas otras cosas que, aunque se vivieron en el aula, son aplicables en el ámbito de la familia y en educación no formal. Es un libro que sirve para educar con co-razón en cualquier espacio.

» ¿Es tan importante educar con co-razón a los padres como a los niños?
Claro, precisamente porque 'Educar con co-razón" lo que plantea es que una parte importante de la educación es acompañar a los niños a ese espacio de interioridad donde pueden conectar con lo mejor de sí mismos. En ese sentido, es un acompañamiento. Realmente el pedagogo en su sentido original era el que acompañaba a los niños a ese espacio donde aprendían. Entonces, el pedagogo para mi es quien acompaña a los niños a ese espacio que está dentro del niño donde el niño puede aprender, en ese sentido de saborear y sabo­rearse a si mismo. Y claro, yo no puedo acompañar a los niños a un sitio que desconozco. Por ello, mi labor con los maestros y padres es que vivan las experiencias a las que luego van a acompañar a los niños, como los 'viajes al corazón.

» ¿Hay alguna receta para los padres con la que educar bien a un hijo?
No me gustan las recetas porque son como los manuales de instrucciones y los padres no necesitan un manual de instrucciones porque los niños no son aparatos. Los padres necesitan formación. ¿Por qué? Porque acostarse con otra persona y tener un hijo no implica saber educarlo. Las crías humanas no crecen por instinto. O sea, los gatos siguen siendo gatos como hace miles de años y las gatas no educan a los gatos, es simplemente el instinto el que les marca lo que tienen que hacer. Pero los niños humanos crecen en una cultu­ra. Por eso, los padres necesitan saber algunas cosas fundamen­tales de cómo funciona el psiquismo de un niño y de cómo funciona la cultura en la que su hijo va a crecer para poder hacer esa labor de acompañamiento. Aún no tenemos una conciencia clara y firme acerca de la importancia y necesidad de formación de los padres, pero, igual que hoy nadie se cuestiona que los niños tienen que formarse obligatoriamente en la escuela, en el futuro habrá una conciencia muy clara de que si los padres deciden traer un niño al mundo, tendrán que prepararse. Hay quien dice que ser padre es el oficio más difícil del mundo y siempre lo desarrollan aficionados...

» ¿Qué opina del polémico enfrentamiento entre maestros y pa­dres por los deberes?

Es una pregunta que últimamente me hacen mucho. Primero, es una cuestión sobre la que la comunidad educativa tiene que re­flexionar. Ahora los maestros tienen tanta tarea, tanta carga buro­crática y a veces tantos papeles que cumplimentar que no hay tiempo en los colegios para pararse a reflexionar. A nivel de claustro debe decidirse la na­turaleza, el sentido, el papel, el modo, la cantidad y la calidad de las tareas del colegio que se mandan para casa. Porque lo que no pue­de ser es que los deberes sean una prolongación enmascarada de la jornada escolar o que sean más de lo mismo. Una vez hecha esta reflexión, se debe compartir con los padres. En ese sentido, en mi experiencia como maestro yo mandaba muchas tareas para casa, pero siempre explicaba a los padres el sentido de lo que mandaba. ¿Para qué? Para que en casa los alumnos hiciesen lo que pudiesen hacer individualmente y en clase pudiésemos dedicar el tiempo a tareas más grupales de exploración, de diálogo, etc. Algo mucho más rico y complejo porque yo no pinto nada sentado en una mesa mientras los niños están coloreando un dibujo. Entonces, lo que si les dije a los padres fue que, como yo era el que mandaba las tareas, les eximia de toda responsabilidad de su cumplimiento. Hay que liberar a las familias de ser profesores particulares de los niños, sus gendarmes o policías. Tenemos que evitar a toda costa convertir un asunto que viene de la escuela en un tema que genera conflicto en la familia.

Por el contrario, todo lo que venga de la escuela tiene que ayudar en la familia.


Entrada destacada del BLOG. DOCUMENTAL. El Rincón de Hablar. 

 JOSÉ MARÍA TORO. Maestro. Escritor. Formador y conferenciante.
Autor, entre otros, de "Educar con Co-razón" (17ª ed.), "La Sabiduría de Vivir" (4ª ed.),  "Descanser. Descansar para Ser" (3ª ed.) , La Vida Maestra (2ª ed.)  y "Mi alegría sobre el puente. Mirando la vida con los ojos del corazón" (2015) publicados por la Editorial Desclée de Brouwer.
Coautor de: MAESTROS DEL CORAZON. Hacia una Pedagogía de la Interioridad. 

Ed. Walters Kluwer.

1 comentario:

  1. Excelente !!! felicitaciones por mostrar esta mirada sobre como educar, cuando se pone el corazon en lo que se hace, los frutos son muchos y perduraran en el tiempo.

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